
Las hernias discales son más comunes en la columna
lumbar, es decir, entre la parte inferior de costillas y caderas. Se
le llama hernia por algo que hace bulto o que sobresale. Los discos
actúan como suaves soportes entre los huesos de la columna y permiten
mover la columna.
La hernia discal se produce cuando un disco entre dos huesos de la columna comprime los nervios alrededor de ella. Esto también es llamado disco roto o desplazado.
Fundamentalmente, existen dos tratamientos:
Tratamiento No Quirúrgico o Conservador: Se efectúa por medio de reposo, inyecciones, infusiones con medicamentos y terapia física sobre un largo periodo. También, bloqueo de la raíz o cateterismo vertebral. Se inyectan medicamentos directamente a las raíces nerviosas o dentro del canal espinal.
Tratamiento Quirúrgico: Si el tratamiento
conservador no logra una mejora marcada o cuando haya parálisis severas,
existe un alto riesgo que el daño sea permanente. Por medio de la cirugía
se puede lograr una recuperación de la raíz nerviosa. Cuando la función
urinaria y/o intestinal es afectada esta cirugía se hace urgente. En
la cirugía abierta se abre el canal espinal para remover la hernia
discal bajo visión directa. En el procedimiento percutáneo se remueve
el disco por medio de sondas, con medicamentos o rayo láser.